La instalación de un recuperador de calor de alta eficiencia energética permite reducir al máximo las pérdidas energéticas debidas a la ventilación mínima en el interior de las naves. Ventilación mínima imprescindible que hay que mantener durante la vida de las aves para mantener los niveles apropiados de temperatura y humedad y permitir un intercambio de aire suficiente para prevenir la acumulación de gases nocivos dentro de las naves.















































